Un compuesto presente en el brócoli y otras crucíferas suprime el crecimiento tumoral

Según hallazgos recientes publicados en la revista Science, un compuesto derivado de crucíferas como el brócoli, las coles de Bruselas y  el kale,  ralentizó el crecimiento tumoral en animales de laboratorio. La investigación también detalló la vía molecular a través de la cual el compuesto mitiga la tumorogénesis.

Este trabajo nació de un esfuerzo por identificar reguladores de un gen supresor tumoral conocido como PTEN (homólogo de fosfatasa y tensina). Este supresor tumoral a menudo está desregulado en las células cancerosas humanas.

En el estudio, los investigadores marcaron la enzima ubiquitina E3 ligasa 1 (WWP1) que con frecuencia se sobreexpresa en múltiples cánceres, en una muestra de proteínas de células de cáncer de próstata humano que interactuaron e inhibieron PTEN. Específicamente, WWP1 desencadenó modificaciones en PTEN que suprimieron su dimerización, reclutamiento de membrana plasmática y funciones supresoras de tumores.

Las células que carecen de WWP1 tenían PTEN más activo en la membrana plasmática, reduciéndose de esta forma la tumorogénesis. Además, el silenciamiento genético de la expresión de WWP1 desencadenó la reactivación de PTEN y la inhibición tumoral en modelos de cáncer de ratón.

El equipo también demostró que el indol-3-carbinol (I3C), un derivado de las verduras crucíferas, inhibe directamente la WWP1 y restaura la función PTEN. Los investigadores probaron este compuesto porque previamente se demostró que actuaba sobre otro regulador conocido de PTEN con similitudes estructurales con WWP1. El bloqueo de la actividad WWP1 con I3C desencadenó de manera similar la reactivación de PTEN y la inhibición tumoral en modelos de cáncer de ratón.

«Encontramos un nuevo jugador importante que impulsa una vía crítica para el desarrollo del cáncer, una enzima que puede inhibirse con un compuesto natural que se encuentra en el brócoli y otras verduras crucíferas», dijo el autor principal Pier Paolo Pandolfi, MD, PhD, director del Centro de Cáncer y el Instituto de Investigación del Cáncer en el Centro Médico Beth Israel Deaconess, en Boston, Massachusetts, Estados Unidos. «Esta vía surge no solo como un regulador para el control del crecimiento tumoral sino también como un talón de Aquiles al que podemos dirigirnos con opciones terapéuticas».

Es importante destacar que los ratones que carecen del gen WWP1 fueron viables y fértiles y se desarrollaron normalmente, lo que sugiere que la inhibición de WWP1 puede ser un medio seguro y bien tolerado para desencadenar la reactivación o superactivación de PTEN para la prevención y terapia del cáncer.

«La desactivación genética o farmacológica de WWP1 con tecnología CRISPR [edición de genes] o I3C podría restaurar la función PTEN y liberar aún más su actividad supresora de tumores», dijo Pandolfi. «Estos hallazgos allanan el camino hacia un enfoque de reactivación de supresores de tumores largamente buscado para el tratamiento del cáncer».

Sin embargo, antes de desarrollar una estrategia de tratamiento basada en este enfoque, los investigadores deberán investigar más a fondo cómo la actividad de la enzima WWP1 se coordina con otros factores reguladores de PTEN conocidos para afectar las células cancerosas.

Fuente: Hampton T. Compound in Broccoli Restores Tumor Suppressor Activity. JAMA. 2019;322(9):805–806. doi:10.1001/jama.2019.12367